Detección de cáncer de próstata y mama ¿Han sido exagerados sus beneficios?


Día mundial contra el cáncer de mama

Image by María Gámez Málaga via Flickr

La detección de cáncer de próstata y mama se ha promovido en gran medida en los EE.UU., y los costes anuales de detección son del orden de 20 mil millones de dólares, sólo para estos dos tipos de cáncer. El diagnóstico de cáncer de próstata a lo largo de la vida se realizó en uno de 11 hombres blancos en 1980, en 2009, el riesgo fue de 1 en 6. Para el cáncer de mama, los riesgos fueron de 1 en 12 en 1980 y 1 de cada 8 en 2009. Los autores de una revisión muy publicitada ponen en duda ahora el valor de esta búsqueda intensiva.

Si la detección identifica con precisión el cáncer en una etapa temprana, tratable, la incidencia de cáncer localizado debería aumentar después de que la evaluación se lleva a cabo, y la incidencia de cáncer metastásico debería disminuir. Ya que este patrón no se ha producido ni para el cáncer de mama ni el de próstata, la detección podría simplemente identificar cánceres no mortales de bajo riesgo, que luego son tratados inapropiadamente con una terapia agresiva.

En comparación, el cribado de cáncer de colon y de cuello uterino ha llevado a muchos menos casos de enfermedad avanzada. El descenso en la moratlidad observado en el cáncer de próstata en los últimos 20 años probablemente no es atribuible a la selección, sino más bien a las agresivas terapias adyuvantes nuevas.

Los costos asociados con la investigación son considerables. Para el cáncer de mama, evitar una muerte relacionada con el cáncer requiere la evaluación anual de más de 800 mujeres (intervalo de edad, 50-70) durante 6 años, lo que genera cientos de biopsias y tratamientos demasiado agresivos para muchas pacientes con cánceres de bajo grado.

Los autores recomiendan una mayor atención en la identificación de nuevos biomarcadores que diferencien a los cánceres de bajo y de alto riesgo, enfoques minimalistas apropiados para el tratamiento de pacientes con cánceres de bajo riesgo, mejores herramientas para guiar a los médicos y a los pacientes en la toma de decisiones informadas y un mayor enfoque en la prevención y detección en pacientes de alto riesgo en lugar de una detección
indiscriminada y amplia.

— Thomas L. Schwenk, MD

Esserman L et al. Rethinking screening for breast cancer and prostate cancer. JAMA 2009 Oct 21; 302:1685. [Medline® Abstract]

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s